Semana 50 / 14 de Diciembre de 2017
Las ranas dejan de ser fauna exótica

 

Salvador Y Maldonado

 

ATOTONILCO EL ALTO, JAL. Octubre 2016 El Rancho La  Violeta, en el municipio de Atotonilco El Alto, ha  sido el escenario de un exitoso proyecto de ranicultura bajo el liderazgo femenino en la cooperativa Mimihtin, una organización que ya casi cumple una década de haber incurrido en la actividad acuícola.

La dirigente Lucía Navarro de la Torre refirió que el éxito de su actividad acuícola se ha conjugado con el valor agregado dado a las ranas ya vendidas en un restaurante, donde gradualmente se ha hecho valer al consumidor las ventajas nutricionales de la carne de rana. 

“Al inicio del proyecto nos decían locas y que nos íbamos a morir de hambre,  pero hemos salido adelante”, afirmó su dirigente, quien recientemente fue motivo de un homenaje dentro del acto conmemorativo de la Mujer Rural de parte de la Secretaría de Desarrollo Rural de Jalisco  (SEDER).    

 

Aunque al principio la cooperativa se orientó por una  granja de tilapia, después  se dio prioridad a la rana. La razón: un plato del anfibio deja una ganancia casi del doble que el margen que se obtiene por el pez. 

Entre los planes inmediatos se tiene aumentar la capacidad instalada para una creciente demanda regional de carne de rana, “ya que este animal ya dejó de ser una especie exótica en la Ciénega de Chapala”. 

En la trayectoria de la granja, sus cooperativistas reconocen que han sido determinantes los apoyos de los programas públicos (tanto de la SEDER, como de la SAGARPA) para el crecimiento del negocio que tiene actualmente nueve socios (siete  mujeres) y que genera ya tres empleos fijos, más siete adicionales en los fines de semana.   

 

El Rancho La Violeta, ubicado a cinco kilómetros de San Francisco de Asís, tiene ya su movimiento turístico de fin semana por un atractivo gastronómico: los platillos de rana.

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