Semana 50 / 14 de Diciembre de 2017
Quién Si, Quién No y Quién ¿Nunca?: Guadalajara 2018.
Alfaro va solo por la gubernatura pero complicado; Un Aristóteles al alza que resucita al PRI; y el joven Kumamoto que llegó para quedarse, crecer y sacudir el tablero electoral imponiendo nuevas reglas al juego.

Redacción. Guadalajara, Jal. 3 de febrero 2017. La montaña rusa de acontecimientos que nos movieron el año pasado y desembocaron en este inédito enero, arrojan los primeros desahuciados  políticos en la carrera a las elecciones del 2018 en Guadalajara, al tiempo que catapultaron a nuevos actores que llegan frescos, enteros y van por todo.

Con una rectificación del rumbo a medio camino y un tren por estrenar, los bonos del gobernador Aristóteles Sandoval van al alza, mientras el independiente Pedro Kumamoto sacude el tablero del juego y al proyecto de Enrique Alfaro le esperan todavía sus más duras pruebas, con su líder que llega sin competencia a la gubernatura, pero debilitado.  

 

La política de a pie y en bicicleta pedalea fuerte y con rumbo...

El joven fenómeno Kumamoto, que en diez años se fraguó desde la sociedad civil, en apenas un  año se consolidó como una potente fuerza independiente, que apunta a sacudir el rompecabezas electoral al que estamos acostumbrados a jugar.

El grupo de egresados universitarios que se atrevieron a lanzar la candidatura independiente de Pedro Kumamoto en el Distrito 10 de Zapopan -uno de los más grandes y conservadores bastiones del panismo- sin dinero, pero con un ideal genuino y claro, a quienes los medios no incluyeron en las encuestas electorales, finalmente no sólo ganaron la elección, sino que comienzan a escribir una nueva historia política en el país, desde Guadalajara, Jalisco.

#SinDineroNoHayVoto, la iniciativa de tumbar más de 2 mil millones de pesos en prerrogativas a los partidos políticos, que Kumamoto y su equipo retomaron, reformularon y relanzaron a escala nacional, ya fue aprobada por unanimidad en el Congreso de Jalisco. Mientras espera abrirse paso en la Cámara de Diputados, ya lo hizo en la arena mediática y suma cada día, una serie de liderazgos que van desde el diputado federal Manuel Clouthier, hasta Cuauhtémoc Cárdenas y Denise Dresser.

A Kumamoto no le obsesionan los cargos públicos. Mientras recorría a pie las calles del Distrito 10 en su campaña, sentía que la posibilidad de ganar era cada vez más real, pero si no ocurría, sabía que seguiría luchando por una nueva forma de hacer política como luchador social.

Su éxito radica quizás en esa naturalidad con que se mueve, sin obsesiones. Llega al Congreso en bicicleta, sin guaruras y sin traje. Transpira congruencia entre sus ideales y acciones, energía compartida entre sus colaboradores y agrupaciones afines a quienes dona la mitad de su sueldo. Susana, la pelirroja que se encarga de medios desde su campaña, es reservada, pero de una eficiencia suprema. Aprendió rápido a echar a andar una estrategia que parece salida de la nada, pero se soporta en una estructura que de comenzar de cero, hoy intercambia watsapp con los principales líderes y plumas del estado, país, mundo y abre espacio, además, a periodistas de a pie y ciudadanos que se interesen en el proyecto.

Serios, discretos y hasta tímidos, los jóvenes que pasan prácticamente  todo el día con Kumamoto, en una oficina pequeña y oscura, son los nuevos "animales políticos" que deambulan entre las columnas coloniales del Congreso del Estado, el de la Unión y por las calles con una mente en ebullición de ideas que conectan con los deseos del ciudadano común, pero ellos dan forma en iniciativas y propuestas puntuales de reforma de artículos constitucionales. 

Kumamoto, duerme tranquilo y despierta sereno, con la seguridad que da haber llegado a una meta imposible, que le reveló en la carne, corazón y cabeza que los límites serán los que él y su grupo se impongan. 

Sabe que, como la reforma electoral lo permite, puede buscar reelegirse como diputado independiente, pero también si se le atraviesa el sueño, puede desbancar a Aristóteles Sandoval como el alcalde más joven de Guadalajara, en esta elección que se avecina, o en la próxima.

Y volver a ganar, porque lo que se hace una vez, tiende a repetirse. 

 

Las disyuntivas del proyecto Alfaro.

El proyecto político del alcalde tapatío, Enrique Alfaro, paradójicamente, parece virar en sentido contrario a su aspiración original de convertirse en un movimiento realmente ciudadano y apunta a partidizarse, al mezclar una serie de intereses que limitarían la libertad de su líder y deformarían su imagen inicial alejada de los grandes partidos. 

Extinta la Alianza Ciudadana que lo llevó a donde hoy está, Alfaro va solo por la Gubernatura. No hay un candidato que le pueda dar pelea, hasta hoy, pero el alcalde está debilitado y su popularidad va a la baja. 

Asumió desde el año pasado, que como candidato ciudadano, necesitará el apoyo fuerte de los partidos para recuperar la gubernatura que ya ganó una vez, pero la coalición con el Verde Ecologista le dio el triunfo a su rival Aristóteles Sandoval, el priísta con quien se ha enfrentado públicamente desde que llegó a la alcaldía.

Se encamina entonces a contender en el 2018 por la gubernatura en una posible coalición Movimiento Ciudadano-Partido Acción Nacional, en principio, que podría abanderar también a partidos de izquierda, algo que ha dejado entrever desde la Ciudad de México. De  ser así, el resultado podría redundar en un adefesio similar a las extravagantes fórmulas que en Guerrero y Oaxaca unieron a izquierdas y derecha para enfrentar al PRI y fracasaron tan estrepitosamente, hasta traer de vuelta al tricolor. Guadalajara, además no tolera las izquierdas, por lo que deberá ser cuidadoso para aprovechar la oportunidad que los tiempos le presentan de ganar por default.

El camino parece más fácil, con recursos y desde la alcaldía de Guadalajara, capital del estado. Pero las cosas se complican con una tuneladora que justo hoy pasa al costado de sus oficinas en la Presidencia Municipal y cuanto más avance y sea una realidad la Linea 3 del tren Ligero, puede dejar algo más que cuarteaduras en las paredes del ayuntamiento y cimbrar el proyecto Alfarista.

Aunque no hay un liderazgo con la popularidad que él conserva, en las encuestas ha sido  el alcalde metropolitano con la calificación más baja. Sus proyectos de movilidad no acaban de cuajar; la "limpieza" de ambulantes en el centro no es suficiente; su relación con los medios ha ido de mal en peor y su millonaria estrategia digital ya no es garantía de triunfo, ni la única bolsa en la que debe depositar sus canicas.

La elección de su candidato sucesor por Guadalajara y el escenario, también lucen complejos.

 

Salvador Caro: El bateador emergente.

La seguridad pública es el talón de Aquiles para cualquier urbe moderna y Guadalajara no es la excepción. Los trabajos por convertir a la policía tapatía en la mejor del país son reales, pero los esfuerzos no acabaron por convencer ni a la corporación, ni a la ciudadanía. Por el contrario, prevalece una percepción de que las cosas están fuera de control y el propio comisario Salvador Caro parece ser un factor que incide negativamente.

En sus palabras, el Comisario se considera un "bateador emergente" del proyecto de Enrique Alfaro, por tercera ocasión. Los policías también lo saben. Las instrucciones que emanan de su oficina han sido para cumplir las órdenes del alcalde tapatío. Salvador Caro reconoce que no estaba en sus planes entrar a una policía, área que como regidor  tapatío criticó duramente y le valió ser demandado por un ex alcalde,  asunto que se dirime todavía en tribunales y se suma al litigio que entabló el año pasado con el ex presidente del Supremo Tribunal de Justicia del Estado, Luis Carlos Vega Pámanes por divulgaciones de una conversación telefónica, que derivó en la destitución del funcionario del Poder Judicial.

Aprobado con restricciones en su primera evaluación para asumir el cargo y reprobado en segunda instancia, Alfaro le ayudó a reservar la información y consiguió que su también compadre y ex coordinador de campaña, presentara un nuevo examen en otra institución dictaminadora. Pero la sombra de la duda  empañó su gestión, al acabar mediatizándose escandalosamente lo que se pretendió ocultar en principio. 

Su rivalidad con el fiscal general, Eduardo Almaguer ha sido la tónica para ganar la atención de los medios, que no le han concedido espacio para los logros, grandes o pequeños, al frente de la corporación, ni siquiera para visibilizar los números de emergencia entre la ciudadanía. Los  golpes políticos, que Caro ofrece como activos a su jefe Alfaro, tampoco le han redituado ni la confianza, ni la simpatía de la gente y difícilmente se traducirían en votos para aspirar a algún cargo de elección popular. 

Las innovadoras acciones al interior de la Policía de Guadalajara como el nuevo sistema de Comunicación Estratégica, la división de la ciudad en cuadrantes y la capacitación, se diluyen en boletines y gráficos con escasa respuesta ciudadana, que si nunca hizo suyo el programa de Negocio Seguro, ni el teléfono de emergencia 12016070, mucho menos las cifras de disminución de delitos, que contrastan con lo que viven en las calles y los medios sí realzan, no hoy, sino desde siempre.

El comisario cerró el mes de enero del 2017 con el anuncio de una disminución del 3% en los delitos de alto impacto en Guadalajara durante 2016, pero de nuevo, la ciudadanía no parece dispuesta a creerle. Aunque fuera cierto, el monto resulta irrelevante y puede considerarse un fracaso frente a la ola de ejecuciones, el aumento en las extorsiones, robo a vehículos y asaltos que viven los tapatíos en el día a día.

Parte de esta situación, se debe entonces a la misma queja que tiene el alcalde Enrique Alfaro, de que los medios no cubren las obras que realiza y por lo tanto no las comunican a la ciudadanía, pero  en el caso del Comisario con la desventaja de carecer de la estrategia digital millonaria para promocionarse en redes que ostenta el Presidente Municipal. 

Por si fuera poco, Salvador Caro, el comisario que se jacta de ser abstemio y tener al té verde como bebida favorita, inexplicablemente, carga desde su campaña a la alcaldía de Guadalajara -que perdió pese a que Alfaro arrasó en la zona metropolitana en la elección a gobernador con la misma fórmula por MC- con una figura que es su opuesto, Maribel, una ex reportera a la que  confió su coordinación de prensa y con ello su imagen.

La vocera de la Policía de Guadalajara no entendió en el año que terminó, ni al inicio de éste, que la corporación de la que lleva la imagen a cuestas, no es una regiduría y así lo fuera, el riesgo de no cuidar hasta el más mínimo detalle en la vida privada, alcanza a la función pública y el costo puede resultar demasiado alto, ya no para ella -que le tiene sin cuidado-, sino para su jefe, para una corporación que le paga su salario del erario público, donde el principal valor es la confianza y el respeto y finalmente impactar el proyecto alfarista.

En las páginas oficiales que están bajo su responsabilidad, la vocera no cuenta con las herramientas para identificar que el "poder de la red" es uno y "el poder en red" es otro. Por ignorancia, no supo generar la imagen de una institución social con un liderazgo sólido, por lo que por ende, su  jefe tampoco lo tiene y el alcalde sufre las consecuencias, al dificultar su objetivo de lanzar a la Policía de Guadalajara como modelo metropolitano y puntos menos en las encuestas de aprobación ciudadana.

Por inconsciencia, semejante servidora pública no se permite admitir que las redes sociales no son broma y se empecinó en mantener un perfil personal obstinado en destacar, aunque parezca increíble y absurdo: el sexo, la fiesta y el alcohol, como sus prioridades. Tan sólo uno de sus decenas de tweets o estados de facebook con alusiones al equipo de la corporación, bastaría para costarle el puesto en la era de la Sociedad Rey y convertirla en una "Lady" mas, grotesca y vulgar. Desde un perfil así, es imposible ser un interlocutor válido y respetable con el resto de los actores políticos, comenzando con los medios de comunicación. Pero el Comisario, su jefe no la corrigió y ella se esmeró en ganar adeptos desde su calidad de bufona.

A estas alturas el daño está hecho y es irreversible. Si el sentido común prevalece, la lógica dice que Salvador Caro queda descartado para cualquier puesto que se gane por elección popular, a menos que sea una lista plurinominal.

Pero su líder Alfaro, visionario como es y con recursos para salir adelante del desfiguro, sabrá premiar su lealtad, esfuerzo y colocarlo si las circunstancias se lo permiten, donde siga abriendo frentes de batalla a golpes y acumulando heridas de guerra, que seguramente Caro capoteará con ayuda de meditación Zen.

 

El Equipo.

Amigos desde su paso por las preparatorias de la Universidad de Guadalajara, el equipo compacto de Enrique Alfaro, no es sin embargo, afín a Salvador Caro, el comisario por accidente y bateador emergente.

Hugo Luna, el polémico jefe de gabinete; Ismael del Toro, hoy coordinador de la fracción de Movimiento Ciudadano en el Congreso, que es mayoría; Alberto Uribe, alcalde de Tlajomulco -sucesor de Alfaro y del Toro- y Rafael Valenzuela, cuyas empresas ampliamente cuestionadas llevan la estrategia de comunicación de todos ellos, así como de Clemente Castañeda, coordinador de los diputados de MC en el Congreso de la Unión, son el círculo fuerte del Alfarismo. 

Enrique Ibarra, secretario de gobierno del Ayuntamiento, es el cerebro que aporta la experiencia del catedrático experto en ciencia política y decano del príismo, convertido a operador de AMLO y hoy ideólogo práctico de Movimiento Ciudadano.

De todos ellos, Del Toro y Uribe son los que están en posibilidades reales de aspirar a la silla que en breve dejará su líder en la alcaldía tapatía. 

La comunicación que les lleva Valenzuela les ha resultado cara, pero eficaz. La imagen del grupo se difunde con un dominio del lenguaje de las redes, aprovechando coyunturas , lo que se traduce en estar presentes cuando deben estar y ausentes cuando la ocasión amerita. Se relacionan virtualmente con los actores que marcan agenda, en permanente interacción y sus blancos son eficaces para distraer las debilidades propias del desgaste público.

Pero existen pequeños inconvenientes. Hay un primer detalle que se convierte en problema para Ismael del Toro. Si la ciudadanía no confía en los policías, comparten el mismo sentir por los diputados, a quienes detestan.

Y en los casos Del Toro y Uribe, se antoja remoto también que los tapatíos quieran votar por segunda ocasión por ex alcaldes de Tlajomulco, que no tienen ni la mitad de la popularidad que tuvo Alfaro para llegar.

 

El escenario para elegir a un sucesor capaz que de dar continuidad al proyecto de Alfaro en Guadalajara, es por lo tanto, más complejo de lo que parece.

Podría abrirse una puerta por conveniencia a alguna candidatura ciudadana y el camino más corto es la regidora Guadalupe Morfin -con trayectoria en la defensa de los derechos humanos-, cosa que parece improbable, pero no imposible. 

 

El As de AS. 

La administración de Aristóteles Sandoval como Gobernador de Jalisco, pasará a la historia por sus marcados contrastes. Al final, es probable que los aciertos empaten con los daños, que son igual de grandes, pero el fin de su ciclo dejará vacío el espacio para un candidato a la gubernatura para su partido. 

Por un lado, los índices criminales tan lacerantes como los homicidios, desaparecidos y feminicidios no ceden, como tampoco los de corrupción. Por el otro, Jalisco destaca entre los tres estados de la República que no sólo ha sorteado la crisis económica y apostado a la innovación tecnológica, sino que ha crecido en todos los indicadores económicos. Por segundo año, Jalisco registra récord en generación de empleos e inversión extranjera.

Entre sus principales aciertos, sin embargo, destaca la capacidad de Aristóteles de realizar una autocrítica a tiempo, que le permitió tomar en diferentes momentos, la difícil decisión de deshacerse de tres colaboradores, que al estar en primera plana, se convirtieron en sus principales lastres: Alberto Lamas, a quien había nombrado por decreto Jefe de Gabinete; Luis Carlos Nájera Gutiérrez, a quien hizo fiscal general y Luis Carlos Vega Pámanes, ex presidente del Supremo Tribunal de Justicia, a quien exigió públicamente separarse definitivamente del cargo tras conocerse sus antecedentes penales y envuelto en un escándalo telefónico con el comisario de Guadalajara, por lo que enfrenta una demanda.

La errática política interna y de comunicación en la que lo envolvió Alberto Lamas, fue desplazada por Aristóteles con  su intervención directa, por una nueva firma que comenzó ingenua, pero a estas alturas ya le aporta lo que necesitaba para catapultarlo, incluso a ser considerado por el PRI en la carrera presidencial, con Osorio Chong y Videgaray, prácticamente sepultados.

Algo extraordinario ocurrió en Jalisco con el trueno que cimbró a México con la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca. En pleno madruguete del magnate en su embestida por las redes y ante la tardanza de la respuesta de Peña Nieto, el Gobernador de Jalisco fue la primera autoridad mexicana en responder su furioso tweet  de amago tras conocer la negativa del gobierno mexicano a pagar por su muro.

"La dignidad no se negocia. No pagaremos nada. Reciba nuestro repudio desde Jalisco. Abrazo fraterno al pueblo norteamericano", respondió Aristóteles quien una noche antes había acordado con la CONAGO repudiar públicamente la postura de Trump, como finalmente ocurrió.

A contracorriente del desenlace fatal al que se encamina su  partido tricolor por la desastrosa administración de Enrique Peña, el gobernador de Jalisco ha dado golpes de timón que resucitan al PRI aquí y elevarán sus bonos una vez que concluya la Línea 3 del Tren que cruzará la ciudad de oriente a poniente, la obra más esperada en los últimos 25 años en el área metropolitana.

Tras rendir su Cuarto informe de gobierno, las encuestas mediáticas muestran que la ciudadanía aprueba a Aristóteles con más del 65%. Si no ocurre algo extraordinario y las cosas siguen como van, dejará el cargo con un capital político fuerte y la labor cumplida de posicionar a Jalisco, como lo que es: el gigante agropecuario de México y punta de lanza del desarrollo tecnológico en el país, labores que inició el gobierno de Emilio González y Aristóteles tuvo el acierto de continuar - incluso con los mismos colaboradores- y elevar a niveles más altos.  

Entre sus colaboradores mejor evaluados están el secretario de Turismo, Enrique Ramos; Héctor Reyes Robles, de Ciencia y Tecnología y Miguel Castro en Desarrollo Social. Pero de ellos, ninguno tiene el tamaño para enfrentar a Alfaro en la candidatura por la gubernatura.

Miguel Castro, ex alcalde dos veces de Tlaquepaque tiene mayores posibilidades de convertirse en candidato a la alcaldía por Guadalajara, que a la gubernatura por su oficio político probado.

El fiscal Almaguer resultó de los peores calificados en las encuestas, lo que era de esperarse, por lo que no es un candidato viable para emprender alguna campaña que requiera votos y su labor le alcanzaría para colarse a la cabeza en fórmulas plurinominales.

Por primera vez, una mujer lucha por meterse a la carrera por Guadalajara: la diputada Claudia Delgadillo. Señalada por vínculos con personajes oscuros, es un hecho también que dentro del PRI, concretamente en su principal escuela de cuadros la CNOP, es una estrella popular. Desde que le cedieron el liderazgo de ese espacio no ha cesado en su campaña, al tiempo que ha presidido importantes comisiones en el Congreso de la Unión y ahora en el del Estado.

 

El poder empresarial.

Manuel Herrera Vega, actual presidente de la Confederación de Cámaras Industriales (CONCAMIN), de origen en el ramo joyero, quien ha sido presidente de prácticamente todos los organismos empresariales en Jalisco, es una carta fuerte que en la próxima elección puede dar la sorpresa en la política.

Luego de haber llegado a la máxima cúpula nacional y desarrollar desde la Ciudad de México un liderazgo impecable, podría ser el candidato ideal para el PRI por la gubernatura o alcaldía de Zapopan, pero la grilla partidista difícilmente estaría dispuesta a cederle espacio.

La carrera por el 2018 está por terminar, pero ya podemos vislumbrar si no tropiezan,  quiénes sí van, quiénes no y quiénes,  si no nunca,  ésta vez no.

 

Si para los partidos las decisiones se complican, para los exigentes  electores tapatíos más. 

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2017-02-03 21:33:45
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La Resistencia de "El Barrio"