Semana 50 / 14 de Diciembre de 2017
Gobiernos sin cambio.

AUNQUE LAS NUEVAS ADMINISTRACIONES MUNICIPALES SON DEL MISMO PARTIDO, ALGUNOS EXPERTOS NO ESPERAN CAMBIOS SIGNIFICATIVOS EN LA ZONA METROPOLITANA

El ciudadano común esperaría que al obtener el PRI la mayoría de los municipios de la Zona Metropolitana de Guadalajara, la operación coordinada de las administraciones en la elaboración de políticas públicas de interés general estuviera garantizada. Sin embargo, la historia reciente no da muchas esperanzas para que esto sea así. Las administraciones panistas salientes, que también controlaban la mayoría de los municipios, no pudieron fijar una agenda común para solucionar los problemas más graves de Guadalajara, como la movilidad y seguridad de la población.
El panorama actual no es muy diferente de los anteriores. Según Andrés Valdez Zepeda, Jefe del Departamento de Administración del Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas (CUCEA), las nuevas autoridades municipales siguen demostrando, de manera temprana, que no tienen intención de hacer cambios sustanciales en la manera tradicional de actuar en las administraciones municipales.
Específicamente, nadie ha hablado de impulsar el servicio civil de carrera lo que, desde su punto de vista, es urgente. “Quienes están llegando a las nuevas direcciones y jefaturas, tanto del PRI como en el PRD, no es gente calificada y con experiencia para el puesto. Se la jugó con ellos en la campaña, estuvo en el partido, pero eso es lo que ha habido siempre en el pasado”, señaló.
Además, agregó, que si hoy nos estamos dando cuenta de los excesos de las anteriores administraciones, es muy probable que dentro de tres años veamos lo mismo y nos decepcionemos aún más. Y todo como consecuencia de la negativa por profesionalizar la administración pública. Que de acuerdo a su perspectiva, implica evaluar incluso a quienes ya se encuentran en el gobierno.
Por tal razón, el también investigador de la Universidad de Guadalajara, no le da un gran valor al espectáculo mediático que consiste en denunciar presuntas irregularidades cometidas por las administraciones salientes, algo que se repite una y otra vez principalmente cuando los gobiernos cambian de color partidista.
Mencionó que, si bien desde la perspectiva de la estrategia política, manchar al opositor puede entenderse, lo que la gente quiere son políticas públicas que den resultado. En sus palabras: “A la gente no le interesa el color del gato, sino que atrape ratones”. Valdez señala que se requieren gobiernos eficientes, que den buenos resultados, que finalmente provean mejores servicios y generen mayor calidad de vida para sus habitantes y, según afirma, al menos por el momento no se está logrando.
Por su parte, el coordinador de la Licenciatura en Ciencias Políticas y Gestión Pública del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), Joaquín Osorio Goicoechea, comenta que los gobiernos municipales también tienen el reto de evitar uno de los errores más graves de sus predecesores: no escuchar a la ciudadanía.
Conforme a su opinión, las nuevas autoridades llegaron al poder con cierto cansancio ciudadano respecto a las formas en que el PAN gobernaba, donde había una selectividad muy fuerte sobre a quién se escuchaba. “No digo que no hayan sido ciudadanos, pero básicamente se escuchaba a empresarios” mencionó, lo que contrastaba con las necesidades reales de la población. 

¿Gobiernos cercanos a la gente?
Los nuevos ayuntamientos han tomado como estandarte para su gestión la cercanía con la gente. No existe discurso en el que no se incluya esta afirmación. No obstante, la participación ciudadana en la toma de decisiones pareciera seguir restringida a circunstancias específicas.
“Lunes Contigo”, programa de atención ciudadana del Gobierno Municipal de Guadalajara, similar al “Miércoles Ciudadano” de los panistas, y que tiene como objetivo sacar a los funcionarios de sus oficinas al encuentro con las personas, según Aristóteles Sandoval. Para Joaquín Osorio, su efectividad está en suspenso. Considera que aunque es importante para los ciudadanos ver a sus autoridades como partícipes de su vida cotidiana, estas deberían hacerse presente a través de acciones. Es decir, mostrar una verdadera vocación de servicio a la población, hacia las necesidades de cada colonia o barrio, sin que se menoscaben los estudios técnicos para los proyectos, pero no perder de vista que la legitimidad que ofrece el consenso ciudadano es fundamental.   
Sobre el tema, Andrés Valdez afirma que “el gobierno de la gente no sólo es porque tiene un día o dos de atención”, sino que el compromiso va más allá. No debe olvidarse que, en teoría, un gobernante es un empleado de la gente. Lamenta, además, que la visión que se tiene de participación ciudadana en nuestro estado sea muy corta. Para él, esta debe ampliarse de manera creativa, inteligente, explotando las nuevas tecnologías de la información, de manera que se fortalezca la vinculación entre sociedad y gobierno; sobre todo para las nuevas generaciones que, paradójicamente, carecen de tiempo debido a sus ocupaciones, pero tienen mayor acceso a medios de comunicación, como el internet.
Por ejemplo, crear foros de consulta digital podría ayudar en el fortalecimiento de la democracia.

Aristóteles y Vielma, negar lo evidente
Al cuestionar al ex consejero electoral distrital del IFE, Andrés Valdez, sobre si los tiempos electorales impactan en el desempeño de las administraciones municipales, comentó que definitivamente no puede dejarse de lado el aspecto político electoral. Técnicamente, para algunos, queda sólo año y medio para demostrar resultados. Sin embargo, señaló que para los aspirantes naturales a la Gubernatura en 2012, es importante no olvidar que su legitimidad no depende sólo de lo que se diga en los medios de comunicación, principalmente en la televisión, sino de lo que se haga y se comunique bien. “De nada sirve un gobierno que haga mucho y no diga nada. Tampoco uno que diga mucho y haga nada”, porque el electorado no es tonto y sabe diferencias los hechos, de las palabras.
Reprueba la actitud de candidatos naturales al puesto, como Aristóteles Sandoval, en Guadalajara, y Héctor Vielma, en Zapopan, que niegan –constantemente– lo que para todos es más que evidente: sus aspiraciones políticas. Considera que es legítimo pretender un puesto de elección popular, pero no es válido mentirle a la ciudadanía, sobre todo ahora que existen personas más informadas y participativas. Confiesa que esas actitudes, más que abonar a la buena imagen de la política y a la credibilidad de la sociedad hacia ellos, produce exactamente lo contrario. Porque para Andrés Valdez la política tiene que ver con las circunstancias, la opinión pública valoraría más a un aspirante que reconociera la opción, si el escenario lo permite, que a uno que miente.
El experto en marketing político, añade que contrario a lo que pudiera creerse, el hecho de que los presidentes municipales pertenezcan al mismo partido político y, al menos en teoría, compartan una misma ideología, el mismo proyecto de gobierno y una plataforma electoral común, no hay garantía de interlocución y cooperación metropolitana.
Con las precampañas encima, puede existir rivalidad entre aspirantes, crearse conflictos y divisiones al interior, lo que puede anteponer los intereses políticos en las administraciones municipales. Es muy probable que veamos conflictos entre presidentes municipales priistas, rumbo al 2012, señala. Desde su perspectiva, deberían crearse candados legales para no permitir a ningún candidato, siendo electo, ser reelecto a otro puesto de elección.     
Por el momento, en Jalisco, no hay garantía de nada. A través del voto, comenta, la urna se convierte en un instrumento de evaluación del desempeño del gobierno en turno. De modo que si ganaste en 2009, pero haces un mal gobierno, no tienes garantizado el 2012. Primero, los presidentes municipales, deben provocar en la sociedad la satisfacción con su gobierno y a partir de ahí, construir la posibilidad para una candidatura más adelante, concluye el especialista.

Transporte público, las opciones
Para Joaquín Osorio la opción a los problemas de transporte público que enfrenta la ciudad consiste en diversificar la oferta. Siempre y cuando se tome en cuenta a las organizaciones civiles que siempre tienen mucho que aportar, como “Ciudad para Todos” y “Guadalajara en Bici” que, según su criterio, se componen de ciudadanos organizados, con mucha conciencia vial y claridad en lo que quieren.
Además hace falta, aunque corresponde más al Gobierno del Estado que a los Ayuntamientos, que la Secretaría de Vialidad presente un plan integral de movilidad para la ciudad, hasta ahora pendiente. De lo contrario, se estarán realizando “parches” y obras no necesarias. Soluciones apantallantes, pero que cuestan muchísimo dinero y benefician sólo a los automovilistas, pero no al trasporte colectivo.
Paralelamente, Andrés Valdez agrega que también deben cambiarse los hábitos y la cultura vial que existe en nuestro estado. Menciona que en otras partes del mundo la gente decide desplazarse a sus centros labores en trasporte público porque es seguro, rápido y económico, factores que no existen en Jalisco y que provocan que el automóvil sea la opción privilegiada de transporte.

Expectativa ciudadana
Aunque los Ayuntamientos municipales dictan la agenda, existen otros temas que demandan la atención de las autoridades y exigen su pronta resolución. Para Andrés Valdez, miembro del Sistema Nacional de Investigadores, debe darse continuidad a las incipientes incursiones de algunos gobiernos en relación al ordenamiento de plazas y salarios de servidores públicos. De acuerdo con su reflexión, la demanda social es tener gobiernos eficientes, pero también austeros. “Lo que requiere Jalisco son gobiernos que hagan más y cuesten menos. Y lo que hemos visto en los últimos años es al revés”, expresó.
Para Joaquín Osorio, no debe dejarse de lado una eficaz coordinación intermunicipal. Resolver los problemas que nos atañen a todos y que, un solo municipio, no pretenda resolverlos para atraer las cámaras y lucirse frente a la opinión pública. “Por ejemplo, en materia de seguridad, no basta con pintar las patrullas del mismo color, como se hizo en el pasado. Se tienen que realizar diagnósticos, servicios de de inteligencia. No sólo debemos ver estadísticas, sino sentirnos seguros. Estos gobiernos tienen la oportunidad de coordinarse de mejor manera para atacar problemas comunes a largo plazo”, dice.          
Valdez Zepeda señala que en Guadalajara se debería voltear a ver a otros lados, como en la India, para copiar las mejores prácticas. “Se deben crear los presupuestos para planes de desarrollo a mediano o largo plazo. De manera que temas como el medio ambiente, el apoyo a los jóvenes, carentes de espacios recreativos y propensos al consumo de drogas, y otros considerados estratégicos, no se vean afectados por el vaivén de las administraciones partidistas. Evitar a toda costa el manejo discrecional del presupuesto de acuerdo a los gustos, fobias o filias del presidente en turno”, dice.
Y aunque las próximas elecciones pueden convertirse en un “encuentro de pasiones”, señala Valdez, lo que menos nos conviene es darle continuidad a los enfrentamientos absurdos del pasado entre los entonces candidatos y el gobernador del Estado.
“No es pertinente pasar los años de administración en conflictos, como tampoco en culpar al pasado o al vecino de lo acontecido. Lo que la sociedad exige, y en su momento evaluará, serán los resultados”, concluye.

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