Semana 50 / 14 de Diciembre de 2017
Un diputado, Un Informe, Una Legislatura.
Cuando los diputados trabajan y la ciudadanía no aplaude.

Por: Mónica Álvarez.

 Guadalajara, Jal. 10 de noviembre 2014.

Si a usted le dijeran que en una legislatura sus diputados aprobaron eliminar todas las partidas para gastos personales - incluidas las destinadas a Casas de Enlace-, hasta percibir únicamente su sueldo neto; y que redujeron en 75% la deuda que heredaron de sus antecesores; o adelgazaron  la mitad del sobrepeso de la nómina ¿Lo creería? 

Si le informaran además, que en menos de dos años de trabajo legislativo esos mismos diputados aprobaron una cifra récord de reformas federales y estatales que reordenan los poderes ejecutivo y judicial, sin contar las iniciativas propias de cada representante popular que prosperaron en beneficio del medio ambiente, protección animal, así como a niños y adolescentes, o mayores recursos a Cuerpos de Bomberos, que históricamente se habían sido ignorados ¿Lo creería? 

Parece mentira, pero en los hechos eso existe. Se trata de la LX Legislatura, del Congreso del Estado de Jalisco.

Si usted es jalisciense o le interesa lo que aquí acontece ¿alguna vez ha entrado a la página del Congreso de Jalisco a conocer lo que hacen sus diputados? ¿Hace cuánto no lo hace?

 Quizás le sorprenda saber que ahora, ahí se encuentran las actividades diarias al momento y existe un sistema de información llamado Infolej, en el que puede consultar en línea todo el trabajo legislativo, iniciativa por iniciativa: su votación, aprobación o espera. Este proceso acaba de recibir la certificación de calidad ISO9000. 

Este último trimestre del año, los jaliscienses asistimos a la temporada de informes de la labor legislativa de “nuestros” diputados. A diferencia de la mayoría, hay uno, que pese a los desencuentros políticos que se han dado con compañeros de otros partidos en casi dos años de trabajo, tiene el respeto de todos y al hablar de su labor propia, antepone el “nosotros” para defender lo que se ha logrado como Legislatura y asegurar que son la más productiva en los últimos treinta años en Jalisco.

Abogado, con especialidad en Derecho Corporativo Económico por la Universidad Panamericana y Maestría en Derecho Constitucional y Amparo por la Universidad de Guadalajara,  Héctor Pizano Ramos, como presidente de la Comisión de Justicia presentó 9 de las 13 reformas que se aprobaron para crear el nuevo Sistema de Justicia Penal. De manera particular, las relacionadas con la Ley de Atención a Víctimas, de Medidas Cautelares, Bienes Asegurados,  Nueva Ley de Seguridad,  reformas a la Ley Fiscal, Poder Judicial y Nueva Ley de Adolescentes.

 Con un rezago de una década, antes de esta legislatura, el estado ocupaba el último lugar en reformas en materia penal, hoy está a la cabeza. 

“Un asunto que culminamos apenas el 1 de octubre del 2014 al lograr consolidar todas las reformas y poder implementar ya todo el sistema como una realidad en la sede del Distrito Judicial de Zapotlán El Grande”, precisa Pizano. “Jalisco pasó de ser el último lugar a ser el primer lugar, en virtud de que es el único estado a la fecha, que tiene armonizada toda su legislación al 100 con el nuevo sistema. Ese era uno de los compromisos y labores que me tocaba hacer”.

Esta “simple reforma”, afirma, los hubiera convertido de hecho en la legislatura más productiva de Jalisco, por tratarse de un proceso de relevancia social que planteado para ocho años, se había perdido cuatro años y medio.  “Nosotros en menos de dos años, sacamos adelante una reforma que entendemos es la más importante en los últimos cien años en materia jurídica”.

En el terreno legislativo no es el único logro de su equipo de trabajo, ni de esta legislatura, que defiende Pizano Ramos, a quien le tocó como Presidente del Congreso sacar adelante en su primer año las reformas federales y el primer presupuesto del gobernador  Aristóteles Sandoval, que se aprobó por unanimidad.

Al referirse a “la gran reforma estructural” que se hizo del Gobierno del Estado, subraya la creación de la nueva fiscalía y las nuevas secretarías, como la de Innovación y Desarrollo, que se considera modelo en el país; o la reforma en Educación, que ha recibido el calificativo de excelencia a nivel nacional. 

La iniciativa de Movilidad, que presentó el Gobernador Aristóteles Sandoval y que se modificó en un 87% en el Congreso, es una legislación que permitirá al Ejecutivo echar a andar el principal proyecto de su administración: la Línea 3 del Tren Ligero, al facultarle el acceso a los créditos, el reordenamiento del transporte público y renovación del sistema de concesiones. 

Con una trayectoria dentro del Partido Revolucionario Institucional desde su juventud, Héctor Pizano, ha escalado desde el piso todos los escalones de la estructura de su partido básicamente como funcionario electoral, hasta ser desde hace casi años el secretario de Elecciones, del PRI  en Jalisco.

Como legislador no es ningún improvisado. Antes de que Aristóteles Sandoval lo llamara para unirse a su equipo y recuperar para el PRI el municipio de Guadalajara el trienio pasado - objetivo que lograron y lo hizo Síndico del Ayuntamiento- elaboró como “cabildero” de principio a fin la Ley de Bioenergéticos que se aprobó en nuestro país.

Actualmente es secretario ejecutivo de la Conferencia Nacional de Legisladores priístas y vicepresidente nacional de la Conferencia Permanente de Congresos Locales (Copecol) que incluye a más de mil diputados de todos los partidos.

Antes de ser Síndico del Ayuntamiento de Guadalajara, fue Director de Apremios en el Ayuntamiento de Zapopan cuando era alcalde el abogado y catedrático Jorge Humberto Chavira. Eran épocas de crisis, el municipio no tenía dinero y necesitaba recursos. A Pizano le tocaba hacer el trabajo necesario para allegarlos, labor que le sirvió en esta legislatura para sacar adelante  reformas que permiten ahora al Ejecutivo mayor eficiencia en el manejo de ingresos y egresos y mejorar su calificación crediticia al renegociar la deuda. 

“Hicimos una serie de reformas muy importantes en materia fiscal para generar mayores recursos y dividendos al Estado” dice. “Con esa reforma, es con lo que logra obtenerse esa famosa aprobación crediticia y calificación que tiene ahora el Gobierno de Jalisco a nivel de deuda; porque nosotros hicimos las reformas al Código Fiscal, Hacienda del Estado y municipios, Contabilidad y Gasto Público y la modificación de Ley de Ingresos, con lo que logramos mayor certeza jurídica y herramientas que el estado no tenía”.

En el área administrativa, Pizano Ramos, recuerda que recibieron el congreso con una deuda de 650 millones de pesos -equivalente a todo el presupuesto del año- y lograron reducirla a 150 millones en año y medio, casi un 75%. Eliminaron también todas las partidas para gastos personales, incluidas las de sus Casas de Enlace -que el primer año sí recibieron por el orden de 80 mil pesos mensuales para cada diputado, que incumplían desde las dos legislaturas pasadas en la labor de justificación de dicho gasto-. 

Cuando llegaron al Congreso había mil 550 trabajadores en nómina, hoy hay 870, casi la mitad. Aunque reconoce que el problema persiste con 700 basificados, que heredaron de las legislaturas anteriores. Asegura, sin embargo, que estos legisladores se irán con quienes llegaron –un promedio de cinco colaboradores por diputado- y así lo establecieron por ley, para que en lo sucesivo no haya más contrataciones de base.  Aunque en el presupuesto del 2015, no se contempló la reducción de 155 bases, a lo que se habían comprometido este año, en el que recibieron una ampliación presupuestal que aprobaron en 2013.

Con base a estos resultados, surge una pregunta: ¿Porqué entonces el Congreso de Jalisco sigue sin tener  legitimidad ante la ciudadanía?

Para Pizano Ramos, es cuestión de imagen y problemas administrativos heredados de las dos legislaturas anteriores.

En la Legislatura antepasada, que comandó el panista Jorge Alberto Salinas Osorio, como coordinador de la mayoría panista, con el respaldo de Alfredo Arguelles, como secretario del congreso, una auditoría que realizó el despacho Russell Bedford, reveló que en un año, arrastraban un déficit superior a los 85 millones de pesos, cifra similar a la ejercido por “venta de formas” (72 millones 405 mil pesos) que generó una investigación que llegó a implicar al auditor superior del estado, Alonso Godoy, a quien no se pudo destituir del cargo. 

Entre otras observaciones, esa auditoría reveló también incumplimientos en pago de IMSS, ISR y adeudos por más de 40 millones con Pensiones del Estado, así como la existencia de partidas sin comprobar que violaban una serie de artículos de las diferentes leyes de servidores públicos. 

Este despacho auditor contratado por el propio congreso, advirtió además que existían cuentas y subcuentas bancarias no reportadas, una de éstas abierta con 30 mil pesos aportados por la Auditoría.

En una de esas subcuentas de “asignaciones a grupos parlamentarios”, el panista Jorge Alberto Salinas Osornio, coordinador de su fracción, recibió a una cuenta personal a su nombre tan sólo en el 2009, más de 72 millones de pesos, sin justificar un peso, pese a que se les obligaba por ley a rendir un informe trimestral de ese gasto.  El príista Juan Carlos Castellanos, más de 47 millones y el perredista Samuel Romero Valle, casi 20 millones de pesos. 

Jorge Salinas, contendió posteriormente por la alcaldía de Guadalajara que perdió frente a Aristóteles Sandoval, quien recuperó el PRI después de doce trienios panistas. Pero Alfredo Arguelles, pasó de Secretario del Congreso a diputado en la pasada legislatura y fue sorprendido por medios de comunicación en viajes a Las Vegas en días laborales, reconociendo que éstos se habían convertido en una “moda” para los políticos de su camada. Hoy vive en una residencia de más de 10 millones de pesos en una zona exclusiva y algunos medios han documentado su “vida de jeque”. Actualmente está amparado contra posibles acciones penales.

Uno de los mayores escándalos creados desde esa legislatura LVIII persigue todavía a la actual, al permanecer vigente una contratación de servicio para apoyos bajo el concepto de “revisión de recursos ejercidos por el Congreso”  que llevaría a cabo la firma López Castro.

La auditoría Russell  Bedford, reveló que en 2009 se entregó a López Castro 575 mil pesos, pero ése no era el problema. Como se asentó en las observaciones, en la contratación de los servicios de ésta y otras firmas no se cumplió con las normas ya que no fue concurrida; no se encontraron evidencias de sus servicios, ni del contrato y el domicilio fiscal que proporcionaron no correspondía con la firma, sino al parecer era “casa habitación”.

Sin embargo, la legislatura pasada, validó esa contratación por la que la empresa reclama más de 50 millones de pesos, que ya fueron contemplados también por esta legislatura para el presupuesto del Congreso del 2015.

El entonces diputado Jorge Arana, quien validó el adeudo en la legislatura anterior, hoy repite como alcalde de Tonalá.  Enrique Aubry,  quien logró ser diputado local por el partido Verde Ecologista y que también firmó es hoy diputado federal, con aspiraciones a contender por la alcaldía de Guadalajara.

Así que dos legislaturas después, hoy, ése sigue siendo uno de los temas que sí trascienden a los medios desde el congreso local: pagar o no pagar, esa es la cuestión.

Pagar más de 50 millones de pesos a una firma que asegura se le adeudan, por una contratación irregular, de un servicio que no se logra comprobar, desde un domicilio falso.

La resolución que la LX Legislatura haga de este caso, parece perfilarse como uno de los factores que jugará a favor o en contra, para que la ciudadanía reconozca que verdaderamente hay una nueva historia de cuentas no sólo claras, sino justas, en  el Congreso de Jalisco.

El diputado Pizano, es consciente de lo que esto representa. Se dice seguro de que pueden hacer más. Nadador profesional durante 18 años, fundador de la Escuela de Natación en Jalisco -donde preparó como entrenador a equipos de niños con Síndrome de Down y ancianos, para competencias internacionales-, jugador de futbol de las fuerzas básicas de Chivas, conocedor del  sabor de las derrotas y de los triunfos en la cancha deportiva y electoral, asegura que no es obsesivo y vuelve al “nosotros”.

“Lo que hacemos es trabajo, en el espacio que nos corresponda y tampoco nos agobiamos. No es una obsesión. A mí esto me gusta y afortunadamente en el desempeño de mi profesión si el día de mañana el perfil que yo tenga no es el adecuado, para el momento o espacio que se requiere yo puedo regresarme a mi espacio laboral, mi despacho, que aparte disfruto que es ser abogado”.

Si le preguntan por su interés, dice que está en Guadalajara, como alcalde. Y como legislador,  sabe que tiene la estructura necesaria para poder hacer eventualmente, su próxima parada en el Congreso de la Unión.

 

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